Abdicando
I.Pues eso, la noticia de la jornada. Qué lunes, emborbonados del todo. Está bien porque así se llena este impasse antes del Mundial. Aunque ese López del Constitucional debe hoy ser más monárquico que nunca. Ya nadie se acuerda de... ¿de qué era?Ah, eso, lo de la moto, la alcoholemia... Pero vamos, una vez más en España el Rey marcando la agenda. Ya puestos, me gustaría poder decir que, de paso, nos olvidamos de la monarquía y esas historias. ¿Por qué? Porque si todas las personas somos iguales en derechos, esto no casa con que los miembros de una familia en concreto sean tan diferentes. Por ejemplo, la abdicación va a suponer que le buscan un nuevo puesto al hijo, un vitalicio funcionariato sin oposición ni tener que superar prueba alguna. Quién lo pillara, ¿eh? Aunque lo que más me aburre es ese discurso de la continuidad, la estabilidad y la cuestión de Estado. Qué vergüenza, qué miedo hay en este país a salirse de lo de Dios, Patria y Rey. Vamos, como siempre desde el anterior rey Felipe por lo menos.
II.
Realmente qué más da lo de la abdicación, ese cambio para que nada cambie. Y para que nos entretengamos hablando un poco de república y sucesión. Total el PP tiene mayoría en el congreso, y en caso de duda el PSOE y los demás partidos de la derecha usarán la excusa de la "responsabilidad democrática" para mantener el cotarro Borbón de nuevo. Lo importante es saber que las otras familias, las que realmente controlan el país, siguen sin abdicación: los Ortega, los Andic, los Jove, los del Pino, los Calvo-Sotelo, los Koplowitz, los Abelló, los Pérez, los Escarrer, los March, los Bañuelos, los Cortina, los Villar-Mir, las Revoredo o Mera...