No Hay Videntes Buenos (Ni Buenas) #SIML
Detuvieron el pasado 9 de enero a la "brujita vasca", Aintzane Ansola, de profesión sus tarots telefónicos, sus sesiones y demás formas de timar a los ingenuos y de aprovecharse de la debilidad emocional de los mismos. Va de vidente, ella, con amplia experiencia en estar en los medios y en los teléfonos de pago y una familia le ha denunciado porque les ha quitado, dicen, 72.000 euros. Por lo que se ve, ahora han ido saliendo más denuncias de otras personas que se han sentido también engañadas, y que habían dado mucho dinero.A pesar de estar detenida, sin embargo, su web sigue operativa. En ella sigue anunciándose como vidente con más de 30 años de experiencia, y colaboradora "durante 14 años en Radio Euskadi, 5 años en Élite FM y actualmente estoy en Euskadi Digital y por las noches doy consejos a mi gente con mi Tarot en TeleBilbao." ¿Alguna acción se ha ejercido contra los medios que le dan cobijo o las operadoras de telefonía que también se lucran con su negocio del 806? Ah, claro, no... ahora es la caza de la bruja.
Aquí la web de la brujita Aintzane, y la noticia sobre la detención, en Europa Press: Detenida supuesta vidente en Bilbao...
La cosa es que en noviembre apareció en un blog una denuncia de una familia que se sentía estafada por Aintzane, aquí puede verse el enlace: Constelación de Falsificadores. El blog conduce a RedUNE, la Asociación para la Lucha contra la Manipulación Sectaria, como se llama, que preside Juantxo Domínguez. Ellos han sido quienes han asesorado a la familia para poder finalmente llegar a la detención de la vidente.
Sin embargo, demostrar una estafa será difícil, porque habitualmente el timado no suele tener facturas o pruebas documentales que aseguren que ha entregado ese dinero al vidente. Aparte de que muchos casos no se denuncian, por temor, como pasa en los timos habitualmente, a quedar señalado como tontolculo por dejarte timar (ya saben, esta sociedad tan cristiana que tenemos). Para colmo, ya ha sucedido en más de una ocasión que finalmente el juez acaba entendiendo que una persona no podría creerse que esas patochadas funcionarían y que por lo tanto no había un engaño suficiente como para no pensar en que en cierto modo el timado estaba colaborando y que ahora se queja... Ya saben, en España, eso cuenta mucho.
Ayer por la tarde me llamaron a una tertulia televisiva en la que se iba a hablar de este asunto, el programa "Sin Ir Más Lejos" que conduce en ETB2 Klaudio Landa, y donde alguna vez colaboré como tertuliano. Ayer iba más bien de "experto" (es un decir), no, en serio, de escéptico, para decir lo obvio, que no es un caso de un falso vidente que ha timado al cliente, sino que todos los videntes son falso videntes. Que a lo más podrán estar autoengañándose, que realmente hay mecanismos por los cuales un cliente va a quedarse casi siempre satisfecho con la videncia en cuestion porque es lo que quiere, hablar y que le digan cosas. Y se encargará de adaptar todo y creerse que la videncia funciona.
Ayer, como me ha sucedido en otras ocasiones en que debato en tv sobre estos temas paraanormales, constaté que gente pública y conocida suele tener una demasiado evidente condescendencia con estos timos. Ya saben: bueno, hay falsos videntes, pero hay buenas videntes. O buenos videntes. O la típica "yo soy escéptica pero..." y luego te demuestran que un caso de validación subjetiva le convierte a esta persona en todo menos escéptica. Si ven el programa (el vídeo que enlazo es de todo el programa, este tema lo comenzaron a tratar como hora y tres cuartos tras el comienzo):
(enlace)
Pero lo más gracioso fue un oyente, Gerardo, que decía llamar desde Donostia, un tipo con desparpajo y encanto, que confesó haberse dedicado durante años a vivir de la videncia, sin creerse nada. Como comenté tras escucharle, lo importante es que nadie puede discernir a este falso vidente declarado del resto de los videntes (igualmente falsos, pero no declarados, incluso hasta tan crédulos que ellos mismos se creen que tienen poderes).
En fin, como siempre, estos debates no llevan a ningún lado. Esa falsa postura moderada de creerse "algunas" videncias es en cualquier caso un mal de la sociedad. Y eso no va a cambiar, porque es lo que se considera más políticamente correcto. Qué le vamos a hacer.