No Es Cierto, Son Unos Mierdas De Fachas, Fachas De Mierda (Historias De Escrachismo)
No es cierto que los escraches sean nazismo, no es justo que estemos día tras día soportando a unos personajes estúpidos, que para colmo resultan ser representantes de todos (con lo que más aún deberían ser mínimamente educados) cómo comparan los escraches con acciones violentas, nazis, totalitarias y demás. La especialista en estos temas de estos días es la Sra. de Cospedal que hoy concluía el tema recordando, para colmo, que "la violencia engendra violencia". No se si eso quiere decir que está dispuesta, como ese canario que tenían en el partido, que a cualquiera que se le ponga enfrente a abuchearle le partirá la boca de un par de hostias. Pero suena a amenaza, y eso si que queda feo. Más en una abogada del Estado a quien se le supondría un poco de conocimiento.
Es asqueroso, es repugnante. Si ya la situación en torno a los desahucios no tenía otra mirada que la indignación ante el asalto ilegal e ilegítimo, al robo de la vivienda y del futuro a ciudadanos con completa impunidad y asistencia del juzgado y del Estado, ahora lo es más aún.
Pero es la estrategia de esos fachas de mierda (término cariñoso, al menos comparado con "nazi", así que si no se han quejado de la Cospedal, por favor reprímanse conmigo JAJAJAA): criminalizar la acción ciudadana, que se deje de hablar del hecho infame, del robo de la vivienda, del banco, del sistema legal injusto, de la inactividad de los políticos, del mirar a otro lado... es decir, ya no se habla de los delincuentes y sus comparsas, sus colaboradores necesarios. Y sin embargo, están los antisistema, nazis, vándalos, proetarras o demás acosando e intentando coaccionar la voluntad democrática.
Otro colmo: cuando hablan de los niños. Como lo hizo Felipe González, coreado por otros líderes más o menos otoñales de la derecha española (Aznar, que lo sabe todo al respecto, hablaba de catetismo garrulo, él precisamente, con doctorado en lo mismo, toda una autoridad). Antes oíamos mencionar a los niños y sus juguetes al escuchar a los policías, lo que sufrían los pobres al acudir a los domicilios a expulsar a sus habitantes y veían esos juguetes dejados ahí sin tiempo de nada. Ay, cómo sufríamos con esos policías (ahora afortunadamente eso ya no se comenta y los sindicatos policiales y de cuerpos públicos implicados como colaboradores necesarios en los procesos de desahucio comienzan a moverse para poder ejercer la objeción de conciencia). Claro que el sufrimiento real era el de los niños sin hogar, desplazados, sin acceso a la escuela, largados vete a saber dónde... Ahora no, ahora son los niños bien nutridos, y mejor educados, de nuestros pobres políticos, que sufren un indecible acoso de esos nazis. O tal parece, porque no paran de decirlo y repetirlo.
Tras dos semanas de campaña antiescrache, por lo que veo en la encuesta de la SER, tampoco han conseguido más que bajar un poco la abrumadora popularidad de las medidas de los ciudadanos indignados. Pero si no denunciamos esas malas artes conseguirán, porque este mundo es lo que tiene, que al final los culpables de la crisis sean los de la PAH que han protestado por encima de nuestras posibilidades o algo así.
Qué mierdas de fachas, estos fachas de mierda.