Bhopal Como Ejemplo
Es difícil que podamos tener la mínima confianza necesaria para apoyar el progreso científico y tecnológico de nuestra civilización si cuando se violan de forma flagrante todas las normativas y se produce un terrible desastre luego nunca nunca nunca se reconoce ni el error, ni la culpabilidad, ni a los responsables se les aplica la ley. Bhopal como ejemplo, pero hay tantos.
De verdad hay días duros en quienes nos dedicamos a la divulgación de la ciencia y a la apuesta por el pensamiento racional, huyendo del alarmismo exagerado y alocado y apoyando criterios claros de precaución y de control en todo lo que nos llega (habitualmente) desde el mercado y demás. Vale, más duro son las decenas de miles de muertos, los cientos de miles de afectaods, el hecho de que más de 23 años desperando unas deliberaciones que llegan ahora como un chiste macabro, condenando a unos directivos a perder poco menos de una de sus pagas extra por asistir a una reunión en el despacho.
El atentado de Bhopal queda impune, y con la connivencia y necesaria colaboración de las autordades. Ahora de las internacionales que nunca se han querido meter en este asunto, bajo la excusa de que la India era soberana. Miremos ahora con cuidado los otros desastres, las grandes lagunas de impunidad que quedan por ahí. Y ojalá esa acción internacional pueda realmente evitar lo que un cuarto de siglo de corrupciones en India han conseguido: una burla a los derechos humanos de aquellos que vieron en Bhopal cómo llegaba el fin del mundo.