El Timo Homeopático. Una Vez Más.
Bochornoso, como suele pasar, el reportaje que se pretende "neutro" de El País sobre la quimera homeopática. Como hay un Nobel como Montaigner que se inventa unas vibraciones o energías en el agua por la que pasó un principio homeopático, cuela. Pero, ¿de qué era Nobel Montaigner? ¿de física? Ah, no.. de física, de vibraciones y energías saben otros. Y esos no dicen tonterías homeopáticas. Premio al periodista por poner una vez más la Autoritas como muestra de razonamiento falaz. Pero no es el único. Un artículo, La homeopatía, ¿quimera o ciencia?, que en cualquier caso merece la pena leerse y que responde, no me cabe duda, a un sibilino despliegue de las Fuerzas Pro Homeopáticas (bien subvencionadas por los laboratorios que les venden las agüitas, los chochos y demás pilulas) visto que les están dando en donde más les duele: en las carteras. El Parlamento británico, el dossier que menea el Gobierno español y del que daba cuenta el fin de semana pasado Público (El Gobierno cuestiona la homeopatía), está haciendo pupa. Más que las evidencias científicas que han sido ya largamente concluyentes.Enternecedor testimonio de una homeópata:
"Hace 20 años que me dedico a la homeopatía. Soy licenciada en Medicina y no paro de ampliar mis conocimientos en este campo. ¿Usted cree que si no tuviera evidencias y pruebas de su eficacia me habría pasado dos décadas ejerciéndola? Por Dios, soy médico, no una bruja con mis bolitas", se defiende Maite Bravo¡Por Dios!, Maite, si eres médica deberías saber qué es el número de Avogadro, o que toda la homeopatía se basa en un concepto de la enfermedad trasnochado, y en un concepto de la terapia más trasnochado aún. Sin una teoría aceptable de nada, ni química, solo quedan las vibraciones del No-Físico Montaigner, o los experimentos-ful-de-Estambul de Benveniste y tal... O sea que, sí, pordiós, sí, Maite, eres una bruja y a la magia homeopática te dedicas. Con título de licenciada en medicina y con colegiación obligatoria, no me cabe duda. Y tampoco tengo dudas de que estés completamente convencida de que tu liturgia homeopática cura. Y tus pacientes estarán felices cuando se curan, y todo ello no tiene NADA, pero nada nada, que ver con las místicas de un curioso buscador de la Verdad (la que llevaba a Dios), Samuel Friedrich Hahnemann, que hace dos siglos se inventó la homeopatía en la que crees a pies juntillas.
Dentro de poco, espero que muy poco, podremos leer el esperadísimo vayatimo sobre homeopatía escrito por Victor Sanz, un texto en el que quien quiera leer con calma entenderá por qué un artículo sobre la homeopatía no puede titularse con una interrogación que conceda la mínima credibilidad a ese sistema curanderil de tanta popularidad entre médicos.
Añadido el 10/3/10
Leo en bitacorARP:
Carta al defensor del lector de "El País"
ARP-SAPC ha enviado la siguiente carta al defensor del lector del periódico “El País”. El motivo de dicha misiva no es otro que la aparición de un artículo en dicho periódico en el cual se ensalza la homeopatía de forma sesgada, ya que en ningún momento se citan la multitud de trabajos científicos, que aseguran que los productos homeopáticos nunca han demostrado ser más efectivos que un placebo:
Desde la Sociedad Para el Avance del Pensamiento Crítico, nos ponemos en contacto con usted ciertamente consternados por el tratamiento sesgado que se hace en el artículo publicado en su periódico el 6 de marzo de 2010 en la sección «Vida & artes» titulado «La homeopatía, ¿quimera o ciencia?». Dicho artículo, bajo la apariencia de un texto periodístico imparcial y objetivo, termina ensalzando la homeopatía como un tratamiento que, en general, funciona, aunque no se conozca su modo de actuación.
Se cae a lo largo de toda la exposición en esa falacia periodística, tan extendida en nuestros días, según la cual si una persona dice que la Tierra es redonda y ligeramente achatada por los polos y otra dice que es cuadrada y hueca, hay espacio para el debate y todas las opiniones son respetables. El título del artículo podría ser «La Tierra, ¿esfera o cubo?». Que un periódico de tirada nacional desperdicie una oportunidad así para informar a sus lectores, en lugar de limitarse a asumir que una serie de personas mantiene una postura y otros la contraria, con evidente sesgo hacia uno de los lados, es triste. La verdad ni está en el término medio ni es democrática: da igual cuanta gente crea que la homeopatía funciona: las pruebas apoyan todo lo contrario.
No se cita en el texto, ni una sola vez, el editorial que la prestigiosa revista médica The Lancet publicó en agosto de 2005, en el que se publicaban los resultados de más de 100 artículos científicos que estudian la homeopatía de una u otra forma, concluyendo que esta forma de tratamiento (en cursiva, por llamarlo de alguna forma) jamás ha demostrado ser más efectivo que un simple placebo. No solamente eso: en la Cochrane Library, un compendio de revisiones sistemáticas de artículos científicos que permite tener una visión de contexto más amplia sobre un tema determinado, se pueden encontrar cientos de estudios que nuevamente desacreditan cualquier afirmación que indique que la homeopatía puede ser un remedio eficaz contra la multitud de dolencias para las que se utiliza habitualmente.
Es más: durante el texto se cita de pasada la reciente decisión del Parlamento Británico de dejar de financiar este tipo de tratamientos en el sistema nacional de salud. Una información más profunda sobre este asunto, como sin duda debería ser el propósito del reportaje publicado por su periódico, habría al menos señalado la existencia de una serie de vídeos que muestran las sesiones del Comité Parlamentario de Ciencia y Tecnología encargado de comprobar si hay algún tipo de verdad en las promesas curativas de la homeopatía. Sin demasiada sorpresa, no encontraron ninguna.
Confío en que su periódico corrija este patinazo pseudocientífico y consiga establecer una sección de ciencia realmente divulgativa, crítica y útil para la sociedad, en lugar de contribuir a la desinformación, siendo esta última más peligrosa cuando hablamos de un asunto de salud pública.
Atentamente,
ARP - Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico.