Muertos Olvidados
Publicado en Diario de NoticiasMILENIO (LOS LUNES, CIENCIA)
Lunes 18 de enero de 2010
Cierto que la tragedia del terremoto de Haití ha conmovido a todos (incluso a algunos munillas, aunque luego se hayan acordado de que ante todo uno tiene que hacer política y luego tener misericordia, ya se sabe cómo las gastan en las sectas esas) y más cierto que, afortunadamente, está también moviendo los bolsillos para paliar la completa destrucción que, en cualquier caso, aparece irreparable. Por supuesto conforme uno hace la transferencia a las cuentas de ayuda humanitaria no debe dejar tampoco de preguntarse por qué hace sólo una semana y antes del sismo nadie hablaba de la tragedia diaria de ese país, de sus habitantes quiero decir. La solidaridad, la ayuda, no pueden permitir que bajemos nuestra conciencia crítica con un sistema colonial que ha condenado siempre a ese país a ser un zombie de sí mismo.
Suelo consultar los datos de Médicos Sin Fronteras, que nos recuerdan año a año los conflictos olvidados, los que no salen en Prensa, pero en los que esta organización tiene organizada ayuda sanitaria. El año pasado alertaban de la situación en la República del Congo o en Somalia, sometidas a conflictos de larga duración, a violencia contra los ciudadanos, gente que tiene que huir de su hogar. Sudán, Myanmar, Zimbabue, Pakistán... lugares en caos o con gobiernos que impiden a las ONGs realizar su labor. Donde la asistencia sanitaria es un sueño. Y sin terremoto alguno. Son muchos más los sitios en crisis. Por supuesto, ahora nos duele Haití y ahí van las ayudas (poco a poco también las figuras a sacarse las fotos con el fondo de las víctimas y sus ruinas, es curioso que hay otras catástrofes en las que no se vio nunca la imagen de un muerto, pero aquí, como son tan pobres, qué más da). Pasará, como ya sucedió cuando el tsunami de Indonesia, que la gente incluso desborda la capacidad de acción de las organizaciones humanitarias, que ven que para otros proyectos, esos olvidados doblemente olvidados, apenas consiguen rascar un par de bolsillos a los asociados. Así que acuérdense hoy también de los otros muertos que siguen llegando. De los de verdad, no los de las mentens enfermizas de los munillas esos.