COSMOS: Exoplanetas A Espuertas
Exoplanetas a espuertas apareció ayer (19 de octubre de 2009) en El Mundo (el blog COSMOS) junto a la noticia que menciona la presentación en sociedad de 32 planetas extrasolares realizada en Oporto.
La noticia puede parecer exagerada: "Descubren una treintena de planetas fuera de los límites del Sistema Solar" dice el titular de El Mundo. La Enciclopedia de los Planetas Extrasolares, mantenida por Jean Schneider del Observatorio de París, tiene ahora 403 planetas, de hecho 32 más que hace unas horas, antes de que se diera a conocer en Oporto esta especie de parto múltiple por parte de los investigadores del Observatorio Europeo Austral (ESO). De hecho, el detector empleado en el observatorio chileno de La Silla, en el telescopio de 3,6 metros, llamado HARPS (Buscador de planetas mediante velocidad radial de alta precisión) es responsable ya de una quinta parte de los exoplanetas descubiertos en los últimos 15 años, desde que se puso en funcionamiento en 2003. El responsable del equipo de investigación Stéphane Udry (Observatorio de Ginebra, Suiza) es uno de los más avezados descubridores de planetas en torno a otras estrellas y hace dos años dio a conocer uno de los planetas extrasolares más parecidos a la Tierra, Gliese 581c. (Un sistema múltiple que también ha aparecido en este blog, cuando en abril de este año se descubrieron más planetas terrestres en torno suyo.)).Precisamente hace tres semanas otro equipo de astrofísicos daba a conocer el hallazgo de CoRoT-7c, otro planeta parecido a la Tierra, con un tamaño posiblemente del doble del nuestro. COROT es un satélite europeo que analiza tránsitos planetarios, es decir, los momentos en que un posible planeta pasa por delante de una estrella (según miramos desde aquí, aunque estemos a decenas de años luz) y mide la disminución de luz -evidentemente mínima, pero este satélite tiene mucha sensibilidad).
El caso de la treintena de planetas es diferente, porque HARP mira la variación de velocidad radial a partir del análisis espectral de la luz de una estrella. Cuando un planeta orbita a una estrella, realmente la estrella también orbita "un poco" alrededor del planeta. La mecánica de Newton explica que realmente ambos astros orbitan en torno al centro de masas común. Como los planetas tienen mucha menos masa que las estrellas en torno a las que orbitan, la variación periódica de la estrella es pequeña, pero suficiente para dejar una huella en el espectro: unas veces se alejará y otras se acercará. Ese vaivén se interpreta como evidencia de la presencia de un planeta.
Con la misma ilusión que invitamos a todo el mundo que este fin de semana, del 22 al 24 de octubre, miren al cielo, en cualquiera de los 300 actos diferentes que por todo el país van a sucederse estas NOCHES DE GALILEO. Hace 400 años, exactamente, el sabio italiano miraba cada noche al cielo con su anteojo, descubriendo las montañas y los mares de la Luna, miríadas de estrellas donde no había antes nada, y donde nadie nunca había visto esos mundos desconocidos... Luego descubriría satélites en Júpiter, fases en Venus o manchas en el Sol, y no es raro que por tantísimo hallazgo los astrónomos conmemoremos la gesta con el Año Internacional de la Astronomía. Estas noches las agrupaciones astronómicas, los observatorios, los museos de ciencia y los planetarios, además de muchos colegios, se suman a la conmemoración de la Unión Astronómica Internacional y de la UNESCO, y miraremos al cielo. En Navarra, que es donde trabajamos, estaremos hablando del cielo, de la contaminación lumínica y, gracias al Ayuntamiento de Pamplona, volveremos a apagar las farolas de la Plaza del Castillo para encender ese cielo que ahora, como acabamos de descubrir, tiene 32 planetas nuevos.
Hay otros métodos mediante los que ya se conocen más de 400 planetas orbitando en torno a otras estrellas y ciertamente esta búsqueda de los astrofísicos es uno de los temas que más popularidad alcanzan en los medios de comunicación. El hecho de haber presentado un montón de nuevos descubrimientos ha sido más por aquello de que se hacía balance de un proyecto que tiene un gran éxito científico y, sin duda, los científicos y el ESO han pensado que el descubrimiento de un planeta ya no es tanta noticia (salvo que sea ligero como la Tierra, porque normalmente el tipo de planeta descubierto se aproxima más en tamaño y masa a Júpiter, aunque estén muy cerca de sus estrellas) y que era mejor presentar un montón.
Lo cierto es que eso permite además ir comprobando con más fiabilidad las estimaciones que hablan que por un lado la mitad de las estrellas (al menos las cercanas al Sol) tienen planetas, y que cerca del 40% tienen planetas además menores que Júpiter, posiblemente sistemas múltiples (un 12% de los descubrimientos). No hay rueda de prensa en la que se presenten estos datos en que no surja la evidente pregunta: ¿alguno de ellos será como la Tierra? Nadie lo duda. ¿Y habrá vida, o al menos sería habitable?
La solución, ay, a esta cuestión, sigue pendiente. Pero despierta pasiones, más incluso que el asunto del agua en Marte. Por supuesto, en este lado de El Mundo se lo contaremos con ilusión, como siempre.