Cursos De Astronomía Y Otras "Ciencias"
MILENIODiario de Noticias, jueves 17 de junio de 2009
A estas alturas espero que todos los lectores de Diario de Noticias sepan que este es el Año de la Astronomía y, más todavía, que hayan tenido oportunidad de participar en alguna de las muchas actividades que se están organizando por aquí. La semana que viene, por ejemplo, hacemos un curso en el Planetario, que acaba con una observación pública de la Agrupación Navarra de Astronomía el viernes 26, en Bértiz. Y uno de los cursos de verano navarros tiene también la astronomía como tema, organizado por la Universidad Pública, entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre. Me permitirán la propaganda, pero es que además, en Santander, entre el 6 y 7 de agosto, se organiza un encuentro sobre la astronomía española en la Universidad Menéndez Pelayo, que tiene una curiosa historia.
Resulta que en la oferta de la UIMP de este verano les colaron un curso de promoción de la astrología. Lo daba un profesor universitario, pero era pura pseudociencia. La protesta de aficionados y profesionales al rectorado de la UIMP consiguió que, lógicamente, se retirara un curso que no tenía nada que ver con la universidad y, cosa que les honra especialmente, decidieron dedicar un espacio al Año de la Astronomía. Así que con toda humildad y buen tino, en esa universidad han entendido que ni siquiera en verano debe colarse la pseudociencia entre las actividades académicas. Y mucho menos el resto del año. Lo que digo, sin decir más, para que otros rectorados más cercanos, que este año también han entendido la importancia de contar la ciencia al público, se den cuenta de los goles que les cuelan los promotores de las pseudociencias.
Vengo de la Universidad Salamanca, donde estos días biólogos, filósofos y comunicadores hemos apostado por plantar cara a la anticiencia creacionista sin ambages, y no dejar que tomen la universidad. Pero lo cierto es que esto es aún lo raro. La universidad suele mirar demasiado a menudo para otro lado cuando le cuelan actos anticientíficos en sus propias aulas. Así que bienvenidos sean estos cursos y otros de ciencia, el mejor antídoto contra los charlatanes y los curanderos.