Misterios Del Aire
Recomendable lectura, siempre, la de la bitácora de Juan Carlos Victorio, explicando casos ovni con el compromiso de atenerse a los hechos que ha ido recopilando cuidadosamente, despegándose de las coloristas interpretaciones de los divulgadores magufos, himbestigadores y demás. Y llegando a menudo a explicar el probable origen de lo que se publicó.Esta semana, El ovni que entendía euskera, caso señero de 1984 por diversas razones, además del tema multicultural lingüístico, y es que fue el primer caso investigado por el mediático Iker Jiménez Elizari, que a la sazón contaba ya con once añazos. No coincido con Victorio sin embargo en su análisis sobre el trabajo ikeriano en esta ocasión:
Como pueden observar, cualquier coincidencia de los datos del señor Jiménez con los del testigo es pura casualidad. Todas estas discrepancias y errores pueden ser comprensibles debido a la tierna edad que tenía el citado autor cuando realizó la encuestaQué va: lo que pasa es que ya desde entonces tenía claro que para tener buenos casos uno debe ser creativo, y no dejarse llevar por la veleidad de seguir los hechos. Si ellos (los hechos) son tercos, el buen himbestigador debe serlo aún más, y llevarlos al huerto deseado. Unos años después, ya tenía el intrépido periodista veinticuatro añitos, produjo la pieza de himbestigación más elegante, con apoyo paleográfico y saltando tapias de conventos, sobre el Hombre Pez de Liérganes. Había ganado en colorismo, nadie lo duda, y estaba ya listo para saltar de las publicaciones magufas a las ondas herzianas (esto se decía así en la radio, como cuando se llamaba esférico al balón, o cancerbero al portero...).
Ah, volviendo al caso del ovni vascoparlante: aunque los testigos no lo mencionaron, ese día, y a la misma hora y en la misma dirección del horizonte por donde aparecía el ovni, estaba la Luna. Como en muchos otros casos que analiza Vcitorio, el que nadie mencionara a la Luna nos permite preguntarnos qué fenómenos sobrenatural o paranormal se produce cuando aparecen los ovnis, que produce que la Luna (y otros estímulos naturales) desaparezcan misteriosamente. Quizá un día Iker Jiménez nos ofrezca una colorista himbestigación sobre el particular.