Democracia Imposible...
"La democracia es imposible en un país de analfabetos científicos"
Ramón Núñez
Es el titular de una interesantísima entrevista a Moncho Núñez, director del Museo Nacional de Ciencia y Tecnología que aparece hoy en Público. Interesantes, sin duda, las declaraciones del divulgador y museólogo, y sobresalientes las preguntas del periodista, Oscar Gutiérrez, que muestra cómo una entrevista no tiene por qué ser un recorrido por cosas evidentes en torno al personaje. Conozco al entrevistado desde hace 20 años y puedo asegurar que hoy le he leído un par de cosas que no conocía. Es una pena que parte del tiempo lo perdieran hablando en esa cuestión tan huera de si un museo nacional puede o no estar fuera de Madrid, que sólo interesa a ese centralismo madrileñista que, en este caso, fue avivado por cuestiones personales y políticas (ya saben, la derechona es como es, sea un museo malviviendo en Delicias o un archivo robado en Salamanca... eso).
En cualquier caso, se habla de ciencia. Y de democracia, de analfabetismo, de deberes y responsabilidad. Le he leído a Joaquín Sevilla (me viene de perlas porque el próximo viernes sacaré esto a relucir en la presentación de la mesa redonda sobre Blogs, Ciencia y Comunicación que modero en el pamplonetario) en su bitácora (Analfabetos científicos) ahondar en las razones de esa lejanía social con la ciencia:
Se me ocurre, como hipótesis, que una de las dificultades reales de acceder de forma amateur al conocimiento científico es su caracter acumulativo. Sólo puedo aprender a restar si se sumar, y aprender a dividir si domino la multiplicación, y así hasta el infinito. Con el arte, por ejemplo, la cosa no es así. Este verano encontré la camiseta de la foto (y la compré) y me hizo mucha gracia, a pesar de no conocer a uno de los 9 pintores que se citan. Difícilmente se podría apreciar algo gracioso sobre Einstein sin saber nada de Newton.
Desde luego, tampoco es único de la ciencia. Disfrutar de la música, de la pintura, de otras artes, exige también un conocimiento previo y acumulativo. O, al menos, lo facilita. Posiblemente la gente tampoco es incapaz sin más de entender la importancia de los experimentos del LHC simplemente porque nunca se preocuparon por saber de los de Rutherford y demás gigantes en los que se suben los físicos del CERN. Pero todos entendemos que para que puedan realmente ser partícipes de esa epopeya conviene entender también esa historia, y ese conocimiento previo.
Cuestiones complejas, sin duda. Pero veníamos aquí a recordar que la ciencia también sirve para una sociedad democrática. En palabras muy muy claritas de Ramón Núñez, que él lleva apuntadas en su cuadernito de deberes:
¿Quién tiene que ayudar a las adolescentes a saber cómo se tiene que tomar la píldora del día después? ¿El laboratorio que las vende, el obispo de la diócesis? Esa es una de las muchas cosas que un museo nacional de ciencia y tecnología tiene que abordar.
