PISA Morena ¡Subimos UN Punto!
Todo es cosa de mirarlo en plan optimista: en el informe PISA 2003, la puntuación española era de 488 puntos, y por lo que leemos en la prensa de hoy (El País, por ejemplo), hemos subido en el nuevo informe PISA 2006 un punto, es decir, 489. En términos generales, hace cuatro años teníamos el puesto 26 de entre los 37 países. Y en el último informe que aún no se ha presentado, pero cuyas líneas generales ya tienen los medios, estamos en el 31 de 57 países. De los 20 nuevos países, cinco se nos han adelantado. ¿Tendrán morro? Y completamente insolidarios con el pelotón, los países en cabeza, como Finlandia y Canadá, no dejan de mejorar su nota...Dejemos la ironía: por supuesto que mejorar un punto no es nada, y desde luego la puntuación obtenida es inferior a la media de la OCDE, la organización que lleva desde hace siete años montando este "programa para la evaluación internacional de los estudiantes" (que es, claro, lo que esconde el acrónimo PISA). No es raro que El País titule "España, suspenso en ciencias". El ABC titula "La educación española está estancada desde 2003, según el nuevo informe PISA". Claro que no dice nada de la comparación con el informe del 2000, respecto al que no se había mejorado en nada, pero se había empeorado en comprensión de la lectura. ¡Ay, qué pilluelos!, que andan a hacer lectura política de lo que es un suspenso que acusa a todo el sistema educativo (y social) y no sólo a los últimos años de -sin duda penosa- gestión del gobierno actual. Lo dicho, casi tan tonto sería alegrarse por ese punto de subida (me temo que a lo largo del día Pepe Blanco sea capaz de decirlo... este hombre nunca defrauda las más macabras expectativas).
Lo sustancial: nuestros estudiantes llegan al final de la enseñanza obligatoria sin comprender el mundo en que vivimos. Y no solo en lo que compete a las ciencias, como quedará demostrado el próximo martes día 4 de diciembre cuando se conozca al completo el informe de PISA 2006. Llegarán entonces los poco sesudos análisis de los politólogos-tertulianos, el mesarse las barbas, los golpes en el pecho, que durarán lo que duran estas cosas, un par de días. Luego seguiremos de nuevo hablando de otras cosas, con las diferentes guerras políticas de la educación, y así hasta el 2010, cuando conoceremos que en el PISA 2009 volvemos a las andadas. Total, ¿para qué preocuparnos si en el fondo es mejor tener una ciudadanía de analfabetos funcionales? (Oh, perdón, dije antes que dejaba ya la ironía... se me escapó).