Entre Credo Y Cromosoma
Ay, que ya estamos. Uno de los temas del día, dará para mucho: Benedicto XVI: "La teoría de la evolución es irracional", como leo en Actualidad Terra en nota de la agencia EFE. Y lo ha dicho así sin caerse para atrás -el armazón de la vestimenta papal ayuda, eso es cierto. Y lo ha dicho en su ciudad bávara de Ratisbona (Regensburg). En Ratisbona murió un 15 de noviembre de 1630 Johanes Kepler. Lo anoto por lo irónico: el Papa-Ratzi también ha declarado que "sin Dios las cuentas no cuadran para el hombre, para el mundo y el universo". Realmente no cuadrarían sin Kepler, o sin Darwin, pensaba uno...
Es curioso que a alguien a quien se le supone una cierta cultura, como este Benedicto XVI que ahora se dedica a trastocar términos como razón o irracionalidad, se le escucharan frases como lo que cuenta la noticia:
Joseph Ratzinger se preguntó que cosa existe en el origen y añadió que hay sólo dos respuestas: o la "Razón creadora, el Espíritu que hace todo y fomenta el desarrollo" o la "irracionalidad, que sin razón alguna, produce un cosmos ordenado de manera matemática, al hombre y a la razón".
Se hablaba estos días del miedo -razonable temor- ante la posibilidad de que la Iglesia Católica abrazara la pseudoteoría del Diseño Inteligente. O que iba a ser justo lo contrario... Pero al final ha salido por peteneras y convierte a una de las mejores construcciones teóricas de la ciencia, avalada por la mayor cantidad imaginable de pruebas experimentales, el hecho evolutivo, en algo "irracional". Manda leches, qué tremenda estupidez, que enorme desvarío. O igual no, igual es mucho más profundo. Veamos.
¿Qué entiende el boss de los católicos por irracional? Según el texto, el que seamos el "resultado casual de la evolución". En su homilía ante 230.000 personas soltó esta y otras frases profundas... más bien profundamente ignorantes e intranquilizadoras. La racionalidad para Ratzinger es así el espíritu insuflado por Dios. Todo lo demás es "odio y fanatismo", el ateísmo nace del miedo a Dios, y abogó por imponer el Credo como base de todo: "no es un compendio de sentencia, ni una teoría".
Así que se nos propone (siendo el Papa, diríamos impone) que dejemos la ciencia, olvidemos a Kepler, a Darwin y a todos esos locos irracionales, y repitamos:
Credo in unum Deum, Pater omnipotentem
factorem Coeli et terrae
visibilium omnium et invisibilium.
Et in unum Dominum Iesum Christum,
Filium Dei unigenitum,
qui ex Patre natum ante omnia saecula.
Deum de Deo, lumen de lumine, Deum verum de Deo vero,
genitum, non factum, consubstantialem Patri:
per quem omnia facta sunt.
Qui propter nos homines
et propter nostram salutem descendit de coelis.
Et incarnatus est de Spiritu Sancto
ex Maria Virgine, et homo factus est.
Crucifixus etiam pro nobis
sub Pontio Pilato, passus et sepultus est.
Et resurrexit tertia die, secundum scripturas.
Et ascendit in coelum, sedet ad dexteram Patris.
Et iterum venturus est cum gloria
inducare vivos et mortuos, cuius regni non erit finis.
Et in Spiritum Sanctum, Dominum et vivificatem,
et ex Patre Filioque procedit,
qui cum Patre et Filio simul adoratur et conglorificatur,
qui locutus est per Prophetas.
Et Unam, Sanctam, Catholicam et Apostolicam Ecclesiam.
Confiteor unum baptisma in remissionem peccatorum,
expecto resurrectionem mortuorum
et vitam venturi saeculi. Amen
He aquí la verdadera Scientia que nos hará libres, y con la que llegaremos al cielo. La verdadera Ratio necesaria para todos. Y dejémonos de teorías trasnochadas obra de científicos incapaces de ver que Dios es necesario... Ese es el mensaje del Papa para todos los católicos. Eso es lo que han de creer los católicos, y esperamos que pronto se haga encíclica y dogma de fe, para que no queden dudas...
...para que no queden dudas de que no es posible seguir sosteniendo que ciencia y religión son magisterios separados, hablando de materias que no se intersectan, ámbitos ajenos el uno al otro. Pues no. O ciencia o religión, no hay espacio para medias tintas.
Por un lado quienes están rezando el Credo. Por otro quienes estamos convencidos de que los dogmas dogmas son y sólo la razón liberada de esos corsés ideológicos puede atreverse a la mayor blasfemia imaginable: intentar explicar el mundo en que vivimos, intentar progresar en él "sin usar esa hipótesis". Son dos bandos: en uno la religión (las religiones, es decir, los dogmas fundamentalistas que a veces se disfrazaban de cordero porque ellos mismos se veían demasiado lobos), en el otro la ciencia.
¿En cuál prefieres estar? Desde luego, tengo muy claro que yo no estaré en el de los borregos. Así que dejemos el Credo y cantemos este otro texto no menos inspirador y removedor de conciencias, que no viene de Dios, sino de Javier Krahe (igual es realmente lo mismo, como muchos sospechamos...)
Hace tiempo que me importa un comino
que el último jalón de mi camino
caiga lejos de Roma.
Hace tiempo que no juego al acertijo
tan esdrújulo de un padre y un hijo
y una blanca paloma.
Y lo cierto es que no me desespero
desde el día en que al célebre madero
lo comió la carcoma.
Pero si me preguntan y lo digo,
aparte de algún que otro íntimo amigo,
todos creen que es broma.
Y como con eso no se bromea
esperan que Dios me de con la tea
que churruscó a Sodoma,
o que al menos diga yo reconfortante
que me he hecho mahometano o protestante...
hablamos otro idioma.
¡Pues nada más que eso me faltaba!
¡Que tuviera que asirme a la chilaba
del profeta Mahoma!
Ni a tripa de Lutero, ni aún de Buda...
prefiero caminar con una duda
que con un mal axioma.
Porque dudo que al final de este asunto
la cosa no se acabe con un punto
sino con un punto y coma,
y no espero un cielo o un infierno,
lo más confío en que seré algo eterno
gracias al cromosoma.
Tranquilo puedo vivirme mi historia
sabiendo que a las puertas de la gloria
mi nariz no se asoma.
La muerte no me llena de tristeza.
Las flores que saldrán por mi cabeza,
algo darán de aroma.