Se Me Olvidaba... De Nuevo Fugado
Se me olvidó dejarlo comentado por aquí, qué cosas... con el agobio de dejar todo listo para poder salir corriendo uno va y se olvida de avisar que va a estar medianamente ausente estos días, disfrutando del mar, del sol, de los sitios lejanos a casa, de los amigos, de tantas cosas que durante las semanas normales uno no tiene oportunidad de celebrarse a fondo.Pues ahora sí. Otra vez, que siempre viene bien escaparse. Lo que pasa es que como siempre hay trabajo pendiente, se acaba encendiendo el portátil y pillando una entradita wifi de algún vecino desocupado (y desprotegido). Conste que era por una buena causa: tenía que mandar cuanto antes al periódico el artículo para el miércoles, que gracias a que Cagliostro me lo recordó el otro día, va dedicado a Robert Moog, con motivo de su muerte hace semana y poco. Ya lo colocaré por aquí en otra escapada (si es que pillo entrada a estos pagos).
Como esta es la típica entrada de dar envidia y sobre todo para que los comentaristas esos que escriben tan rato y tan tontamente (estos días están resucitando aquella tontería de la carta que me dedicó el hijo de J.J. Benítez demostrando lo poco que valen sus argumentos), de paso comento que me han mentado en una nota sobre blogs vascos. (Lo leo en la web de Eitb.com).
La noticia tiene su gracia, porque de las muchas calificaciones que podría colocar a esta bitácora, lo de "blog vasco" no está precisamente entre ellas. Pero sea, pongámonos la boina y hagamos patrias, aunque sólo sea para mandarlas al guano... por aquello de la tranquilidad intelectual y todo eso. Que soy vasco es indudable, lo dice mi carnet de identidad (español, claro... que es el que nos dan a todos) y sobre todo la vida que he vivido. Trabajo ahora en Navarra, que también es tierra vasca, más allá de las fronteras o de las ideologías (me refiero a la misma herencia cultural que me permite saberme vasco habiendo nacido en Vitoria). Por supuesto, de esencias, naciones y sus banderas y demás, no hablo porque ni las respeto ni me veo defendiéndolas de su propia inconsistencia histórica.
Ahora me vuelvo a poner el culo al sol, que es de lo que se trata. Un blog vasco en bolas (aunque desde luego, para eso tenemos un mucho mejor ejemplo, más notorio y más reivindicativo, el del GNUdista).
Lo dicho, que ustedes lo pasen bien (los trolles y tarados varios no, esos no pueden pasarlo bien nunca, y menos si siguen empeñados en venir por aquí, con lo mal que parece sentarles esa mala costumbre). Les recomiendo mirar al oeste estos atardeceres, y seguir viendo la lenta danza de Venus y Júpiter que, a decir de las noticias el otro día, llegaron a hacer una especie de "beso cósmico". Poco beso era, claro, a más de un grado de distancia, y sobre todo a 750 millones de kilómetros el uno del otro. Pero los titulares son así, especialmente en los estertores de la agostidad/agosticidad de los que hablaba el Delfín hace unos días.