Estadísticas
(Publicado en la columna Milenio del Diario de Noticias el lunes 28 de octubre de 2002)La frase ha sido atribuída a muchas personas diferentes, pero parece proceder de Benjamin Disraeli: "there are three kind of lies - lies, damned lies and statistics". O sea, que hay tres tipos de mentiras: mentiras, mentiras enormes y estadísticas. He traducido así a mi aire, porque normalmente he visto la cita incorporando el término "mentiras piadosas y mentiras de mala fe", o "malditas mentiras": posiblemente el adjetivo se refiere más a lo extremo de algunas mentiras. Claro que, por encima de todo, según Disraeli, estaban las estadísticas. Siempre he pensado que, si bien el adagio se entiende (interpretándolo en el sentido del uso que alguien puede hacer de una estadística, no por la técnica matemática en sí), es ciertamente injusto. Quizá porque la gente de la calle no comprendemos las estadísticas, y así, nos da la sensación de que cualquiera nos puede engañar con ellas.
Lo cierto es que somos normalmente nosotros los que nos engañamos con la estadística. Sobre todo cuando hablamos de correlaciones, es decir, cuando ponemos en relación estadística dos sucesos. Casi siempre hay alguien, o casi todos, que piensan que de ahí se deriva que uno es causa del otro, cuando a menudo tal relación causal no existe. Por ejemplo, cuando el gobierno habla de que la delincuencia la producen en un porcentaje importante inmigrantes ilegales, la gente lee una relación causal: los inmigrantes vienen a delinquir. ¿La hay realmente? En absoluto, aunque hay causas subyacentes a los dos fenómenos que explican esa correlación. Últimamente muchas políticas pretenden basarse en estadísticas, estableciendo causas y efectos allí donde sólo existen correlaciones. Quizá sería bueno que algunos tomaran unas clases de estadística, de matemáticas, y dejaran de hacer demagogia.