¿Jóvenes?
MILENIOPublicado en Diario de Noticias
Domingo 5 de junio de 2005
Los titulares de este periódico del pasado jueves lo decían casi todo: los jóvenes navarros viven con sus padres, usan preservativos, prefieren vivir al día, se identifican con lo local y se declaran de centro y demócratas. Lo dicen las estadísticas, presentando un joven estándar, pero que muy muy estándar. Los políticos del ramo alababan la responsabilidad y el sentido común que mostraban, o que fueran menos indiferentes. A mí me asusta la evidencia de que hemos conseguido que los jóvenes sean tan apáticos, conformistas y crédulos como lo somos sus adultos respectivos. Quiero decir, no se puede culpar a los jóvenes de ser como son, ni de contestar a las encuestas como esperan los adultos que las contesten. Lo que me parece culpable es que hayamos ido consiguiendo que la juventud desaparezca casi por completo del panorama. Leo las preocupaciones de los jóvenes, los intereses (o falta de ellos), noto su responsabilidad y buen hacer y me asusto muchísimo, porque se constata que son, en definitiva, el mismo tipo de adulto adocenado que sus progenitores.
Poca esperanza nos cabe, si los jóvenes han optado por no rebelarse e intentar sobrevivir. La educación que no les hemos dado, menos en casa todavía que en el instituto, es decir, el producto blando y acrítico que hemos diseñado ha dado fruto: el ser gregario que puede -en este estado del bienestar- llegar a tener éxito en la vida. Con perdón de los jóvenes, porque desde niños los fuimos metiendo en el mundo a base de convertirlos sobre todo en consumidores, olvidándonos de que primero eran niños, luego adolescentes y ahora jóvenes, como si no existieran más que como proyectos de ciudadanos dóciles, aburridos y perfectamente manejables.
Y espero que con esta visión que extraigo del Informe de la Juventud algunos jóvenes me manden a la mierda y me llamen tarado. Porque estoy convencido de que sólo ellos podrán cambiar un poco esta realidad tan mediocre.