Zapatero Esta Semana, La Otra Fue El Otro (Aznar)
Pues bien. Catorce horas de comparecencia en la comisión parlamentaria del 11-M. Zaplana con un moreno que resulta hasta ofensivo (¿le han hablado de los peligros de cánceres de piel por sobreexposición solar?). Las rubias-PP a su lado hacían un no sé qué de peli de James Bond. Aunque Bond, James Bond, o sea Pé, Zeta Pé, era él mismo, con su corte de niño bueno y ese traje azul un poco demasiado popilene, o como muy duro en sus ángulos. El otro día Aznar lucía una pulserita de esas en plan moderno: ese mismo día decidí no volver a llevar nunca más una pulserita de hilo ni nada de eso. Se había dejado de poner el Just-for-Men en el bigote, o eso me pareció. Zaplana iba también con sus chicas-PP. Del Burgo sigue dando mucho miedo, especialmente cuando está callado. Me dejo a Rubalcaba. Mucho Rubalcaba, aunque le iría más un vestido en plan Cardenal Richelieu. En lo visual poco más puedo decir, he seguido más la radio y las voces son siempre las mismas: el tonillo de esta hornada de políticos es aún peor que el de los reporteros en el Congreso. Lacio, aburrido. Propongo que en futuros debates y comparecencias se disminuya el volumen del micrófono del político que interviene y nos suban, a quienes escuchamos la transmisión, los micrófonos de ambiente. Porque por ahí se escucha más la salsilla.¿Contenidos? A estas alturas, lo esperable. Bueno, uno puede hacer más o menos juegos malabares. Otro traerse unos papeles o comentar que les formatearon los ordenadores de Presidencia antes de que llegaran (por cierto, lo mismo que habían hecho los del anterior gobierno antes de que llegara Aznar et al... las empresas de borrados habilidosos de ordenador siempre ganan). Eso sí: las soflamas patrióticas y sobre todo las melodramáticas alusiones a los muertos, quedan siempre rancias.
Cuanto más dure la comisión y más tenga que repetirse el PP, y más tenga que repetirse el PSOE, más nos vamos a dar cuenta todos de que igual, lo mejor, era haber votado otra opción.
La única que consigue mantener el tipo todo el rato, o así me lo pareció, con aire digno y jovial, es Uxue Barkos. Sólo por eso, se merece que sea declarada la musa de la comisión. Un premio para ella.
Y luego se extrañan que en la blogocorrala no se hable mucho de las comparecencias de presidentes y expresidentes... vaya engaño masivo.

A mí, que "ni me va ni me viene, pero por comentarlo...", me ha parecido que siendo un plasta, Zapatero resulta más convincente. Quizá porque tiene que mentir menos y simplemente olvidar comentar la verdad: que les vino como pedrada en ojo de boticario el que los del PP decidieran jugarse las elecciones a que era ETA y no Al-Qaeda, quedando tan tan en evidencia justo unas horas antes de ir a votar. Y que ellos empujaron todo lo que pudieron para que la cosa no colara: igual al principio no, porque estaban quizá alucinados de que los asesores de Moncloa hubieran decidido una táctica tan suicida. Bueno, para eso estaban los medios de comunicación que, entre el sobresalto y el estupor de la matanza tendrían tiempo de ir empujando la cosa.
Por el contrario, el PP tenía que sostenerla y no podía enmendarla. Es decir, podría y debería haberlo hecho, pero les venció el estar tan pagados de sí mismos: si habían sobrevivido a unas elecciones tras el Prestige y tras la guerra de Irak, esto era casi pan comido. Pero no fue así. Y eso se le notaba a Aznar, aparte de la soberbia que tiene este hombre, tan mal digerida desde siempre.
Curiosamente, en las comparecencias ante la comisión, acusaciones enormes las ha hecho casi más Zapatero. Pero en él quedan como más asumibles. Uno escucha a Zapatero y piensa: si el chico parece bueno, aunque plasta, lo es un rato. Escucha a Aznar y sin embargo, piensa: ¿y qué le han dado a este hombre? Será cosa del talante. O de una almorrana, que nunca se sabe.
En fin, que lo mejor de todo es que ya no tienen que volver a pasar por la Comisión y estas comparecencias maratonianas han dado ya de sí. Si fuera la Copa Davis, claro, todavía quedaría el partido de dobles. Afortunadamente, no lo harán (quiero decir, un Zaplana-Aznar vs Rubalcaba-Zapatero). Sería excesivo.