Vida En Marte - La Vidorra

Lo cantaba un hipermaquillado Bowie en Hunky Dory y nos lo recordaba hace nada el querido y necesario Pawley. Y otras canciones perdidas de los cincuenta que nos vuelven, necesariamente. Una vez más, Marte, quiero decir, aunque sea Viernes y deberíamos estar más venusinos. Un decir.
La cosa es el fenómeno que sucede cuando nos llegan nuevos datos e imágenes de marte. Los efectos secundarios, quiero decir. No la noticia o los comentarios (esos que tan bien se recogen en info.astro) sino las especulaciones desbocadas que llegan una y otra vez con las fotos. La imaginación es libre, por supuesto, y la pareidolia también. (Como aquella cara de Júpiter que intenté promover con escaso éxito. La retomo, claro, a ver si cuela...)
Andan los marcianitólogos exultantes estos días, pura vidorra marciana, encontrando esqueletos, reptiles, animalitos y variadas piezas de quincallería marciana. La Spirit ha aterrizado en un vertedero. Aquello que nos parecían piedrillas movidas y erosionadas por los vientos y los tornados de la región, qué engañados los geólogos, son las pruebas de nuevo incontrovertibles de que hay vida en Marte. Más aún: podríamos deducir, como hacía Lowell de las ingenierías de los canales marcianos al decir que la civilización aresiana era mucho más avanzada que la terrestre, que los habitantes de Marte son unos descuidados. O hemos aterrizado en un vertedero, sin saberlo (cosa no improbable, al fin y al cabo aterrizaron dando botes; y por otro lado, ¿no es cierto que un vertedero habla mucho más de lo que tiene la ciudad que la plaza del ayuntamiento?).
Para los que se quieran divertir un rato, pueden pasearse por una página que hace un tal Tim (un experto de estos que nacen a ritmo de las fotos marcianas), Martian Life Forms. Hay una versión hispana de la tontería, esto..., de los descubrimientos ignotos, que la lleva un curioso personaje dedicado a sus antigüedades imposibles en la zona del estrecho y demás cosillas paranormales: Georgeos Díaz-Montexano ha puesto, dicen que temporalmente, sus análisis de algunas fotos en este enlace. En algunas listas pseudocientíficas ya se comienza a oir la habitual zarzuela de comentarios: que si esto es un descubrimiento increíble, que da la vuelta a lo que sabemos de la vida, del universo y de todo lo demás (gracias Douglas por la frase, te la tengo de un usado...); que si cómo la NASA ha dejado escapar algo así; que si es parte, realmente, del contubernio ese de siempre; que si patatín que si patatán. Pocos, casi nadie, hacen mención a lo improbable de tales identificaciones, a los tamaños de las cositas que se ven, al fenómeno psicológico operante... Lo que se espera, claro, de listas pseudocientíficas. Dentro de nada, las imágenes pasarán a las revistas del ramo, porque en esas listas están los mismos tarados que las escriben, y como necesitan tantan exclusivas planetarias cada mes, pues ya se sabe. Luego alguna agencia de prensa en fin de semana se hará eco de las tonterías y ya la tendremos montada. De repente un juego estúpido se convertirá en un presunto "debate científico".
Bueno, lo que pasa siempre con estas cosas. Qué planetas, Miquelarena, ¡Qué planetas!. (*)
Nota: en la primera foto, de Tim, seguro que se han dado cuenta de que tenemos la prueba de que el Paelofrak ha pasado por Marte. ¿no ven la cabecita de uno de sus dinos de plástico? (en efecto, a la derecha, en el segundo círculo empezando desde arriba...). Y debajo una de las interpretaciones coloristas de Díaz-Montexano.

Nota final: por supuesto si alguien cree que estos ejercicios tienen algo que ver con la cuestión de la vida en Marte esta muy, pero que muy, equivocado. Habla más de la gente que los hace, como suele pasar.
(*) Jacinto Miquelarena (1861-1962), como humorista que era, habría permitido pasar del "qué país" a una escala más solar. Por cierto, que la frase se la dijo su amigo Pedro Mourlane Michelena cuando despedía al escritor camino de París. Para el archivo que nunca haré sobre expresiones que usamos sin conocer el origen...