Exhibición Aversiva - Terapia Impúdica
He oído hablar hoy de dos profesores de la Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia, José Olivares Rodríguez y F. Xavier Méndez Carrillo. Leía en Diario de Noticias la columna de su director, Pablo Muñoz, titulada "Terapia aversiva":
Algo así como lo de si no quieres taza, taza y media. ¿Que te duele la cabeza? Pues toma un martillazo. O sea, se trataría de curar las enfermedades, en este caso psicológicas, a base de arrearte raciones dobles de aborrecimiento. Terapia aversiva le llaman a su invento dos profesores de la Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia y, como son de los que lo merecen, allá van sus filiaciones: José Olivares y Francisco Javier Méndez son las dos lumbreras autores del libro Técnicas de modificación de conducta, manual que los alumnos murcianos de esa Facultad deben estudiar obligatoriamente. Aparte de otras insensateces de menor envergadura, el libro se recrea especialmente en la ya citada terapia aversiva como fórmula infalible para tratar "los problemas de orientación sexual" y, por supuesto, cortar por lo sano para sanar lo que estos insensatos califican de enfermedades. No dicen los papeles qué remedio aversivo proponen para conductas que los dos listos consideran enfermizas -fetichismo, travestismo, pedofilia y masoquismo-, pero la rotundidad con que califican la homosexualidad como una enfermedad ya les sitúa en las cavernas. Para curar la homosexualidad, para que os hagáis una idea, proponen proyectarle al gay diapositivas de hombres desnudos y, mientras mira, aplicarle descargas eléctricas de entre 70 y 100 voltios. ¡Toma terapia! No señalan dónde, pero semejantes trogloditas seguro que te electrocutan justo donde te dije.
No he visto muchas menciones al tema en la prensa nacional, sí he encontrado una noticia en Nación Gay: Colectivos murcianos se muestran en contra de que la homosexualidad "se mezcle con enfermedades", que venía de Europa Press, y en La Verdad Digital donde la noticia de hoy dice: "El rector y el consejero cierran filas y eluden pronunciarse sobre el «libro homófobo» Consideran que se trata de una cuestión científica, «y no una polémica política». Una veintena de asociaciones reclama la retirada del libro de dos profesores de la UMU". También Antena 3 TV se hacía eco del asunto, según Google, pero no encuentro en el enlace que proporciona la noticia...
Por lo que leo, la historia viene a cuento de un libro de estos dos psicólogos titulado "Técnicas de modificación de conducta". Dice la noticia mencionada de La Verdad:
El manual, escrito por los profesores de la Facultad de Psicología José Olivares y Francisco Xavier Méndez, incluye tratamientos con descargas eléctricas y productos químicos para tratar lo que los autores denominan «problemas de orientación sexual, como la homosexualidad». Ésta y otras manifestaciones sobre la homosexualidad han desatado la indignación de decenas de asociaciones, sindicatos y organizaciones estudiantiles, que han tachado el manual de «homófobo».
La cosa ha llegado a los políticos: a la política universitaria en la Universidad de Murcia, donde todos los respetables mandos dicen defender la libertad de cátedra y por lo tanto dejar que ese libro sea libro de texto y esas "terapias" se explique como se explican; y a la política educativa de la región, porque el Consejero de Educación también habla de la libertad de cátedra.
Así al pronto, se me ocurre que unos psicólogos de la universidad del País Vasco podrían tener un libro sobre modificaciones de conducta mediante terapias aversivas en las que, un suponer, erradicaran el pensamiento nacionalista español a base de calambrazos. Esa "orientación imperial" podría ser un interesante ámbito donde aplicar electrochoques testiculares. Imagino que el gabinete de psicología de Sada a manos de un tal doctor Monchoesmucho podría aplicar calambrazos a los díscolos representantes de la plataforma antitransfuguismo corrupto; que el alcalde de Toques estará deseoso de aplicar su terapia a los defensores del amor libre causa de todos los males, como dijo ese adalid de la psicología que es Fraga; corriente en los cojones de Carod-Rovira y todos los que sean sospechosos de cierta "orientación dialoguista" en los temas que no toca tratar. Qué tonterías, cualquier persona con dos dedos de frente, y un mínimo de sentido común en lo de los derechos humanos se habría dado cuenta de que ese tipo de terapias no serían, precisamente, algo aplicable ni según las leyes ni según los mínimos criterios éticos -no ya deontológicos...
Pero no, ahora prima la libertad de de cátedra. Claro que Olivares y Méndez la han tomado contra ciertas "desviaciones" de la "orientación sexual" aceptada por la iglesia católica y demás carcundas predemocráticos.
Cuando leía sobre todo este asunto, no podía dejar de acordarme de una de las novelas de Tom Sharpe, "Exhibición Impúdica" (1973). En ella se nos cuenta la azarosa historia de los intentos del Kommandant Van Heerden, jefe de la policía de Piemburgo, capital de Zululandia, por ser más inglés que los ingleses y de paso, por erradicar la insana costumbre de los policías de follarse a toda negra que se les pone a tiro, a base de una terapia aversiva similar a la que proponen estos sesudos psicólogos. Algo llevado a cabo por uno de esos psicópatas de Sharpe, el Luitenant Verkramp, ayudado porla doctora Von Blimestein, una peligrosa psicópata. Mientras los pacientes ven diapositivas de mujeres negras desnudas y tras haber sido inyectados con apomorfina, se les aplica electrochoques... Cierto que en el libro los resultados acaban siendo diferentes a lo esperado, como cabe pensar de una de las deliciosas astracanadas de Sharpe. No quiero destripar el libro, de verdad que si no lo han leído aún, no sé a qué esperan. El saber que en la Universidad de Murcia proponen "científicamente" y con completa "libertad de cátedra" cosas similares, le deja a uno entre aterrado y descojonado del todo.A todo esto, el libro no es nuevo, según el ISBN fue publicado en 1997 por la Editorial Biblioteca Nueva, S.L. de Madrid. Tiene 576 páginas, un precio de 29,15 euros y su ISBN, por si quieren pedírselo a su librero favorito, es el 84-7030-512-3. Esa editorial, por otro lado, con colecciones muy variadas (aunque bastante dedicado al psicoanálisis, todo hay que decirlo) no parece específicamente dedicada a la difusión del pensamiento homófobo o algo así... no me sean mal pensados.
Más datos, para el recuento. La propia Facultad de Psicología de la Universidad de Murcia informa que el Dr. Méndez es director del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos, donde Olivares es profesor titular. En el enlace tienen sus teléfonos y direcciones electrónicas por si quieren preguntarles algo. Imagino que estarán contentos de que el tema se haya reducido, para sus colegas, a una cuestión de libertad de cátedra y de discusión científica.
Por supuesto, podríamos ponernos a hablar de las terapias electroconvulsivas, de la modificación de conducta, de todo ese interesante debate de ciertas terapias ... pero no es el momento (eso sí, menciono un interesante sitio que propone la prohibición de estas terapias por los daños cerebrales que producen: Ban Shock, por si tienen ganas de leer). La cuestión, que parecen haber olvidado los defensores de los debates científicos y de las libertades de cátedras es por qué se incluyen ciertas "orientaciones sexuales" como conductas que se deben modificar, presuponiendo -obviamente- que no son adecuadas, que son problemáticas o algo peor. El fondo del asunto es, como siempre pasa, la homofobia. Simple y pura homofobia.